Ves al contingut principal

Entrades

A MODO DE PARÉNTESIS

Permíteme, presumible lector o lectora, echar un paréntesis al aire de esta serie de publicaciones. En el fondo no será alejarme demasiado del tema; o tal vez sí. Se tratará, lo de dentro del paréntesis, de un derecho que, debe ser que de tan obvio ni se le menciona de manera explícita como tal, como derecho (es decir un atender a nuestra dignidad humana no menos que personal). También puede ser que esté cayendo en el olvido, sino en desgracia, y por ello, ni tan siquiera quiera decirse... o en desuso, que para el caso viene a ser lo mismo. Otra posibilidad de su silencio, sería esta: Está mal visto; por perturbador. Al derecho a pensar quiero, en este paréntesis, referirme.
Dirigirme quisiera, en estas palabras, a un escolar que por ser a uno cualquiera de los tenidos demasiado desconocido no me ha de ser; aunque sí en gran medida, como corresponde entre humanos, ya que en el fondo somos un pozo sin fondo. Gracias a lo cual tiempo ha que no andamos de árbol en árbol pendientes de una …
Entrades recents

ARMÓNICOS DE UN CONCEPTO (16)

Habíamos escuchado, y afinado, para los Derechos Humanos dos palabras: Lucha y poder. Lucha social para un mejor, más justo y dinámicamente equilibrado reparto del poder. Poder no restringido y potenciado en ninguno de los ámbitos humanos donde éste se suele ejercitar y sobre todo ejercer; no, mejor aún y mayormente: imponer. Lucha a favor no tanto del beneficio dineral en cualquiera de sus formas sino que de aquello percibido, sentido, pensado, compartido y posible de ser incrementado al margen de los templos de los librecambistas, de aquello que hemos reconocido como dignidad: el ser y sentirnos valiosos porque sí, ni más ni menos que por ser humanas o humanos. 


Y lucha, así mismo y por causa de absorción y dejadez de poder si las hubiera, y ciertamente que las hay (dejadez por nuestra parte, absorción económico-política por otra parte); lucha contra el Estado, garante que ha de ser de todo -no unos sí y otros no- derecho humano. Si y solamente si y tan solo, ni más ni menos, esta lu…

ARMÓNICOS DE UN CONCEPTO (15)

 Quedamos anteriormente en que acercaríamos nuestros oídos a aquello que sin violar lo diferentes que cada cual somos ni tampoco desatender las diferencias que nos identifican, ...quedamos en acercar nuestra escucha justamente a aquello que nos iguala, a aquello en que, en eso sí, somos iguales. Somo iguales en derechos, no solo por tener todos los mismos, sino porque nos queremos dignos, sin que se nos viole lo más significativo de cada cual: Que no nos permutamos ni intercambiamos ni devaluamos por ningún precio de mercado como productos, cosas, manipulables y desechables, servibles o inservibles. Es decir, no admitimos degradación alguna (si es que realmente nos sentimos valiosos de veras). Valemos y nos sentimos valiosos y todo o cualquier cosa que venga a, o percibamos que, nos va a deteriorar nos alerta del riesgo de sufrir merma, indignidad. Quedamos que acercaríamos nuestros oídos a los Derechos Humanos. Más concretamente a su espíritu, a su meollo.


Dos palabras me vienen a la …

ARMÓNICOS DE UN CONCEPTO (14)

Hemos -apreciado posible lector- privilegiado, de todos nuestros sentidos, el del oído. Percibimos, de un concepto de vital importancia, algunos de sus armónicos surcando un mar, modesto y interior más bien, de palabras. Vamos orillando el litoral. Nos hemos esforzado en no atender a los cantos de sirenas que han pretendido desvariar nuestra atención. 
Atisbamos ahora el puerto, el final del trayecto; final que no ha de ser otro que el principio, un principio de tierra firme, este: Su [de la Democracia] principio no es de igualdad sino de igualdad de derechos para que cada quién sea diferente. Y quien dice "cada quien" bien podría decir -así digo yo entre muchos- también "cada pueblo" o cada quien que se sienta en una más o menos amplia, pretérita y futura colectividad. I condición pero que no se quiera sacrificar aquello que nos hace distintos i diversos, que ello es así en cada cual en particular y en todos en general.

Me recuerdo de niño en la arena de una playa h…

ARMÓNICOS DE UN CONCEPTO (13)

Atardecer en el puerto de Tarragona
Prestamos, posible lector y yo, alguna atención, en la publicación anterior, al principal enemigo externo de la Democracia: La imposición, aún aquella, y sobre todo, rebozada de las más nobles intenciones o sacrosantas grandezas. Nobleza, la que supuesta y sospechosa sea, que damos al traste con una u otra modalidad de imposición (sutil o brutal y las intermedias). 


Quedamos también en que pondríamos oídos lo más abiertos posibles a, del mismo concepto de Democracia, nuestros enemigos  internos (aquellos que no pueden existir en otro lugar que en cada cual), caso de ser o querer ser demócratas. Claro está que tal división de enemigos en externos e internos no puede ser a rajatabla. Solo falta que yo (o institución alguna) me inponga, para que esta imposición sea externa, respecto a aquel sobre quien me he impuesto; pero respecto a mi mismo, que soy el impositor, mi imposición ha sido generada no en otro lugar que en mi mismo, es decir en mi interior. 


ARMÓNICOS DE UN CONCEPTO (12)

De todos los registros que nos permiten efectuar nuestros sentidos, hemos atendido más al sentido del oído, aún mucho más que al de la vista, que tanto se deja impresionar por la tan ingente masa de imágenes que de continuo nos son abocadas a nuestro interior. Por este medio, el acústico, hemos alcanzado una representación, en forma de cita, de lo que la Democracia sea; y que yo creo que en la medida que así sea, la democracia es. Si poca la medida, entonces poca la democracia; si mucha tal medida, mucha, entonces, la democracia. Y aquí es donde podemos encontrar una nueva cuestión de suma importancia (según a mi me parece, que cada cual considere): La Democracia, ¿depende más de la calidad o de la cantidad? Muchos, muchísimos fueron los seguidores de Hitler, y por vía -en mi opinión demasiado estrecha- democrática, es decir, inicialmente, mediante no pocos votos. Algo, muy importante, tendrá que ver la calidad en todo este asunto... me parece a mi.

Hallé y compartí toda una cita - de …

ARMÓNICOS DE UN CONCEPTO (11)

Anochecer desde el Balcón del Mediterráneo
Participamos, posible lector y yo mismo, de una larga audición que se da en medio de ese silencio que otorga la palabra, si ésta es escrita (especialmente en sus pausas) y que, a más a más, da ocasión a esa especial escucha tan íntimamente silenciosa que reconocemos con el sustantivo, con la palabra pensamiento. Así pues ese silencio que nada ha de decir entre un escrito y otro de esta serie, y ese otro, deseablemente constante, de querer escuchar siempre componen el lugar, inmaterial, de nuestro encuentro. 
Al mismo tiempo ambos, imaginado lector y yo, escuchamos otras palabras, que yo me he encargado de traer aquí en forma de citas. 
Partimos de esta, con la que nos hemos ido encontrando de vez en cuando:
Si no había diálogo es porque unos usaban las mismas palabras entendiendo esas mismas palabras en un sentido completamente contrapuesto. Para unos democracia no puede haberla sin estado de la ley. Para otro democracia es mayoría. Y al final el…